Algo grandioso para todos
¿Dónde queda el sitio de la reconciliación? ¿Dónde está el lugar para darnos las manos? ¿Dónde se bajan las armas y se enarbola una bandera de paz?
Cada día es un constante bombardeo de: injurias, agresiones, faltas de respeto, mensajes de malos deseos; entre los que llamo: gremios o ismos. Cada uno queriendo imponer su respectiva ideología.
Una de las bendiciones que tenemos en la actualidad es la tecnología, un elemento casi indispensable en el día a día del ser humano, y principalmente en la comunicación. Es como “magia” el poder transmitir un mensaje de un lugar a otro casi al instante, ese hilo de conexión que nos brinda la oportunidad de conocer nuevas formas de vida, nuevos conocimientos, nuevas culturas; que nos permite compartir, crear, desarrollar, avanzar. Y quizás por algo banal, lo echamos todo a perder.
¿Por qué nos empeñamos en desafiar a nuestro semejante? ¿Por qué insistimos en estar mal si podemos estar bien y mucho mejor que bien? ¿Por qué? ¿Dónde queda toda esa maestría para elevar nuestra razón y nuestro espíritu hasta convertirlo en algo grandioso para todos?
Pero no todo está mal tampoco. Luego seguiré con más.