¿Cómo podemos cambiar cuando queremos?
Retomar, desempolvar, volver a recapacitar, releer, recomenzar. Así poco a poco dar un vistazo atrás, luego varios hacia adelante. Es como vislumbrar el panorama, es como dar un paso, apoyar y dar el siguiente, ir adelante, sin prisa pero sin pausa, con seguridad y sin adelantamientos.
Todo eso conlleva a un estado profundo de autoconocimiento y un constante control de uno mismo. Es difícil, pero no imposible. Hace poco escuchaba la diferencia de un señor cuando tiene un carácter fuerte y cuando tiene un carácter débil, simplemente consistía en qué tanto puedes contener el desenfreno o alteración de las emociones.
Esta reflexión me hace pensar acerca de los cambios constantes que existen en nuestro ambiente y los estímulos que pueden causarnos una alteración en nuestro interior. Cambiar obedece a reflexionar y corregir. Quizás no queremos cambiar mucho porque nos sentimos bien como estamos pero: ¿Qué pasa cuando queremos cambiar y no podemos?