Caja de sorpresas
El ser humano es simplemente una caja de sorpresas, cada persona de por sí es impredecible, cuando creemos conocer a alguien, por alguna razón con el tiempo muestra otra cara u otra personalidad que nunca le conocías.
Mucha gente vive enferma de las apariencias, vive de ellas, del qué dirán. De alguna forma también buscan ser reconocidas en la sociedad, quizás son patrones de conductas que yo los veo como síntomas de algún complejo mental, congénito o simplemente por imitación.
Lo cierto es que cada quien debe ser lo que desea ser, si en algunos casos es seguir siendo una caja de sorpresas, pues que mantenga esa posición de ser caja de sorpresas, que en la mayoría de los casos viene surtida para todos los gustos, apariencias, circunstancias. Se adapta a la ocasión y conveniencia o simplemente para llamar la atención de los demás.