La evolución e involución tecnológica
Hace poco miraba la indignación de varias personas acerca de la destrucción de libros físicos con la finalidad de alimentar el entrenamiento y conocimiento de la inteligencia artificial.
Es posible que esté sucediendo que muchos de los avances tecnológicos, incluyendo la escritura a mano, papel y lápiz o simplemente el libro, estén cayendo a otro plano de existencia. Es posible que las generaciones futuras del ser humano ni tengan indicios de que alguna vez existieron libros y un modo de cómo plasmar el conocimiento.
Ya en la antigüedad se hacían dibujos rupestres en paredes de cuevas como indicios de una evolución racional del hombre. Quizás estos dibujos representaban un pequeño avance y eslabón para la evolución del conocimiento.
Son muchas las evidencias que existen con la finalidad de dejar plasmada la historia, de dejar un rastro y continuidad de una era. Así las piedras, los papiros, el papel mismo cuando se usaba sobre telas naturales de plantas o incluso en las pieles de animales.
Y vaya que son recursos invaluables en la actualidad, hay muchas personas que incluso coleccionan estos objetos como símbolos de la historia del ser humano. Hay museos que resguardan estas como tesoros preciados.
Ahora que se ve esta conducta de eliminación de libros porque se está nutriendo el conocimiento o se está entrenando una inteligencia artificial X o Y, me parece un poco abusivo.
Y quizás habrán leyes en donde se están amparando estas empresas para realizar tal acto, es posible. Pero el caso está en que ese objeto físico, ese libro que alguien dispuso de su tiempo para investigar, para escribir, para dejar una huella de lo que sea que está dejando plasmado, se está borrando por completo.
El hecho está en que todo ese contenido está siendo encapsulado en un sistema que no conocemos internamente cómo es. No sabemos cuáles son las directrices exactas con las que operan las inteligencias artificiales. No sabemos si realmente tienen un sesgo neutro para generar resultados según la información y el contenido.
Entonces todo lo que ese libro pudo haber tenido de algún modo libre y público para todo el mundo, ahora se está encapsulando para fines de una única empresa que domina dicho contenido y que a ciencia cierta no sabe cómo opera el sistema que han desarrollado.
A estas alturas no se sabe concretamente cómo se interrelacionan las ponderaciones de las redes neuronales de la inteligencia artificial. Son sistemas que han ido creciendo exponencialmente.
Yo no sé si estamos ante una evolución o involución de la tecnología y consecuentemente, del ser humano. Pero sí sé que en el momento en que falla una energía eléctrica por alguna razón extraordinaria, empiezan a caer los servicios que dependen de esta y las personas buscan recursos para ocupar el tiempo durante esa caída de los servicios.
¿Y si el tiempo que se quiere ocupar pudiera ser leyendo un libro? ¿Y si al cabo de unos años no existen más libros? ¿Y si al cabo de unos años no existe ni la energía eléctrica ni los libros? ¿En qué ocuparemos el tiempo? ¿En cuál fuente de información podremos buscar algún dato importante para resolver un problema? ¿Cuáles recursos nos quedan si todo el conocimiento se digitaliza y a la vez se destruyen sus bases físicas, tangibles?