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¿Dónde cabe tanta similitud?

August 19, 2026
Humanos IA Película Personaje Tecnología Vida
...

¿Por qué queremos crear robots que se parezcan tanto a nosotros? ¿Por qué queremos crear inteligencias artificiales que se parezcan tanto a la nuestra? ¿Por qué queremos juntar ambas creaciones en un solo componente, un solo diseño, todo en un mismo elemento?

Desde pequeños, a unos tantos nos enseñan que fuimos producto de una evolución, Charles Darwin y toda esa rama de la creación del ser humano. A otros tantos, nos enseñan que fuimos producto de la creación de dios a imagen y semejanza de él.

Ahora que vivimos en una cúspide de pensamiento, conocimiento, autoconocimiento, tecnología, comunicación y una serie de cosas más, una era determinada; con todo eso estamos construyendo robots e inteligencias artificiales y, por si fuera poco, intentando unir ambas creaciones en un solo objeto a imagen y semejanza del ser humano.

¿Es válido como especie “natural” crear un ente artificial a imagen y semejanza nuestra? ¿Es ético, responsable, noble? ¿Qué es? ¿A qué viene tanta determinación en ello?

Hace poco miraba un tuit donde mostraban “competencias deportivas” entre robots. Mostraban cómo iban corriendo, saltando, haciendo atletismo, algo así como unas olimpíadas de robots. Y eso me llama la atención en que es posible que como seres humanos, en el factor físico, pareciera que asumimos haber llegado a los límites, al tope más alto.

Ya habíamos presenciado las hazañas de Usain Bolt y Michael Phelps, por otro lado, también las hazañas menos meritorias de Lance Armstrong, y así unas cuantas más. Hasta llegar al punto de ver hazañas de hombres cambiando de sexo o género y competir en eventos deportivos femeninos también rompiendo sus respectivos récords.

Entonces, vamos desde lo más increíble por mérito propio y disciplina, hasta lo más absurdo del dopaje y alteración de la naturaleza propia del cuerpo. Me pregunto: ¿Es necesario todo esto? Parece que sí, y más.

Ahora vamos con robots, que hagan tareas del hogar por nosotros, trabajos por nosotros, deportes por nosotros. Y pienso que está bien que se adecuen ciertas máquinas para operar en ciertos trabajos de riesgos o de “esclavitud moderna”, porque llega un punto que con todo el conocimiento adquirido seguir picando piedras ya es más absurdo que todo lo anterior.

Pero ¿Hasta dónde debe llegar la decisión de cubrir nuestros espacios sociales y de actividad física, y que sean reemplazadas por robots?

No lo sé, quizás algún personaje en WALL•E lo sabrá.